La cabina
Aquí edito y mezclo; las mañanas son solo para eso. Las voces también las grabamos en este cuarto, conmigo al lado para ajustar en el momento.
“Tienes la facilidad de estar grabando junto con el productor, bien cerca de ti.”
La WhiteHouse · Mi casa-estudio
Soy Jorge Roman, productor de rock. Grabas con batería real y amplis de válvulas, y cuando sale el disco sigo contigo.
Es lo que me cuentan casi todas las bandas que me escriben. Ya grabaron antes con alguien y el resultado se quedó lejos de lo que imaginaban, en cómo sonaba o en cómo los trataron.
Por eso conmigo nada empieza con un presupuesto. Empieza escuchando lo que tienen, aunque sea un ensayo grabado con el celular, y platicando hacia dónde quieren llevar cada canción.
Si no entienden el sonido al que estás pretendiendo llegar, realmente probablemente no lo hagas.
No es un cuarto con una interfaz. Es mi casa: tiene cabina, sala de grabación y lugar para descansar entre tomas.
Aquí edito y mezclo; las mañanas son solo para eso. Las voces también las grabamos en este cuarto, conmigo al lado para ajustar en el momento.
“Tienes la facilidad de estar grabando junto con el productor, bien cerca de ti.”
Una hora antes de que llegues, la batería ya tiene micrófonos, las válvulas están calientes y la cadena de pedales está montada. Puedes grabar con tus instrumentos o con los míos.
“Hay una gran variedad de micrófonos. Me siento como un niño en una dulcería.”
Aquí descansamos entre tomas. No quiero un ambiente rígido de estudio: se puede platicar con la banda y seguir trabajando.
“No es tan estricto como un estudio. Puedes estar cotorreando con tus amigos y al mismo tiempo haciendo algo de provecho.”
Tienes cocina para prepararte algo y una terraza para los descansos. Y si se antoja otra cosa, hay dónde comer a unos pasos.
“Está la terracita ahí para los mini breaks.”
Edito y mezclo. Si en la tarde nos toca sesión, abro tu proyecto y pienso cómo abordarlo para no llegar en frío.
Microfoneo la batería y los amplis, caliento las válvulas y monto los pedales.
Llegan y grabamos. Hacemos dos o tres descansos cortos para ir por algo de comer.
Cerramos la sesión, y ese mismo día te mando lo que trabajamos.
Mándame algo de tu banda por WhatsApp. Lo escucho y te digo qué haría con eso. No te voy a vender nada todavía.
Si hay proyecto, lo platicamos por llamada. Te explico mi sistema completo: qué hacemos en cada sesión, cuándo entregamos y cuántas revisiones hay. Todo va con contrato, y los horarios los armamos según los tuyos, porque casi todas mis bandas estudian o trabajan.
Grabamos, mezclamos y masterizamos. La mezcla la hago yo y el máster lo hace Leo, con tus referencias y las mías.
Cuando sale el disco, sigo ahí. Te digo qué toca después y te conecto con gente de confianza en marketing, estilismo, foto, video y distribución.
Testimonios
“Nos sentimos muy entendidos en cuanto al sonido que queríamos lograr.”
Siento que siempre me leía la mente con cada paso del track.
Las intervenciones siempre fueron las concisas, las que se necesitaban.
Agarró el trip de las canciones.
Hay buena química con el productor.
Ya teníamos la base, pero las guitarras le dieron más vida.
Me enseñó a microfonear baterías.
Está muy ameno el lugar.
Los días de sesión duermen aquí y no pagan hotel. Así, venir a grabar no se vuelve un gasto extra.
“Hacer un lockdown en otra ciudad es una experiencia. Como artista, creo que es el mayor crecimiento que puedes tener.”
Mi garantía
En ese caso, lo único que se queda en mi casa son las pistas grabadas.
Ingeniero de audio, productor de rock y sus derivados e ingeniero de mezcla.
Planeo cada sesión, grabo, dirijo el proyecto y mezclo. Con cada banda tengo un grupo de WhatsApp para rebotar ideas antes de llegar al estudio.
“El aporte creativo que le pones está de otro nivel.”
Aunque sea un ensayo grabado con el celular. Lo escucho y te digo qué haría con eso.
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